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Producción de alimentos genera el 29% de las emisiones de CO2
El impacto del cambio climático afecta también antes y después de la cosecha
Leticia Vindas Quirós / 31 octubre 2012
Alimentar al mundo libera hasta 17.000 megatoneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año, que representa alrededor del 29% de las emisiones totales en el mundo, según dos análisis publicados por el Programa de Investigación del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional sobre el Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS).
No obstante, mientras que estas emisiones tienen que reducirse, otro informe de la CCAFS expone cómo el cambio climático requerirá una nueva calibración completa de cultivos específicos y ganado.
Las publicaciones "Sistemas de cambio climático y la Alimentación" y "Recalibración alimentaria en el mundo en desarrollo" se centran en la relación del cambio climático y el sistema alimentario mundial y.
En el 2050, el cambio climático podría causar una baja del 13% en los rendimientos de trigo en los países en desarrollo y del 15% en los cultivos de arroz por inundación.
Además, obtener las proteínas también será más complejo. El costo de la alimentación del ganado con el maíz y el grano será más caro. También la disponibilidad de pescado, que es particularmente susceptible a las temperaturas más altas y mayor salinidad del mar, será cada vez más restringido. Por otra parte, a las fuentes vegetales de proteínas no les irá mucho mejor, pues la soja tiene grandes dificultades para soportar altas temperaturas.
Antes y después
El impacto del cambio climático afecta también antes y después de la cosecha. "Cada paso de la cadena alimentaria, desde la semilla hasta la olla de cocción está en riesgo", señala el comunicado del CCAFS. El aumento de las temperaturas y las inundaciones, que exacerban los desafíos para el almacenamiento y distribución de alimentos, pueden causar más brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
"La buena noticia es que si los agricultores y productores de alimentos comienzan a adaptarse ahora, pueden evitar algunos incovenientes y escenarios de distribución establecidos en esta investigación. Pero no pueden hacer frente solos a estos problemas complejos e interrelacionados, que varían de un cultivo a otro y de una región a otra. Ellos necesitan el apoyo de los más altos niveles", indica uno de los estudios.
En Costa Rica se observa que entre 2000 y 2005 no hay aumento de las emisiones en agricultura, sino más bien una pequeña reducción en términos absolutos, de acuerdo con el inventario de emisiones más reciente elaborado por el Instituto Meteorológico Nacional. Sin embargo, en términos relativos la participación del sector agropecuario pasando pasó de un 45% a un 39 % de la emisión total del país.
Estas emisiones son brutas, es decir, no se toma en cuenta que también la agricultura captura y retiene CO2, por lo que el balance general es menor.
En la agenda de mitigación a nivel nacional se decidió que en el tema de agricultura se desarrollará una Medida de Mitigación Apropiada a Nivel Nacional (NAMAS por sus siglas en inglés). Con este mecanismo se pretende reducir emisiones, principalmente en café, ganadería y caña de azúcar, sectores con los que aún se está negociando.

