Costa Rica
Panamá
Archivo Indicadores Sábado 29 de septiembre, 2001 Escríbanos

Actualidad
Editorial
Opinión
Informe Especial
Entrevista
Negocios
Finanzas
Tecnología
Economía
Internacional
Istmo
Legales
Gerencia
Estilos de vida

Negocios

Imprimir || Enviar por E-mail

En esta sección:

Galerías | Una obra de artista reconocido cuesta US$10.000 o más

Crece el arte como inversión

Fernando López González
El Financiero

Existen unos siete negocios que comercializan pinturas y esculturas de gran calidad

Klaus Steinmetz, dealer y experto en arte, al fondo esculturasKlaus Steinmetz es un dealer y experto en arte, cuya galería, ubicada en Escazú, muestra y vende gran parte de las creaciones más contemporáneas del medio nacional.

¿Quién dijo que todo está perdido? Tal vez muchos inversionistas se encuentran en pánico porque ya sufrieron grandes pérdidas económicas o ven su dinero amenazado en el mercado bursátil luego de los ataques terroristas en Estados Unidos. El miedo a que algunos bonos o propiedades se devalúen es un fantasma que también ensombrece muchos hogares costarricenses y extranjeros.

Por eso, son muchos los inversionistas que se preguntan qué hacer ante una inminente recesión mundial. Tal vez una de las mejores respuestas en este momento ?aunque algunos la consideren extravagante e insólita? es invertir en arte.

Al menos así piensan la mayoría de los propietarios de galerías en Costa Rica y los dealers o vendedores de arte nacional y extranjero que tienen aquí su base de operaciones, para el continente americano.

Podría sonar contradictorio que en estos momentos cuando Estados Unidos se prepara para atacar el Oriente Medio, ciertos inversionistas piensen en comprar un bien suntuario. Pero esta podría ser una oportunidad de oro.

Con cabeza fría

Para el crítico de arte, dealer y propietario de una galería, Klaus Steinmetz, en los últimos años se ha dado un desarrollo significativo para manejar más profesionalmente la representación de artistas y la venta de sus obras.

Tanto él como algunos otros dueños de estos negocios en el país consultados por El Financiero coinciden en que esto no significa que San José se iguale con importantes ciudades latinoamericanas o estadounidenses donde diariamente se negocian obras de arte por miles de dólares.

Sin embargo, estiman que los propietarios de estos negocios se han profesionalizado y viajan mucho más que en el pasado, lo cual elevó el nivel y la calidad de venta, así como el trabajo de promoción de los artistas costarricenses.

?Esto permite dar una mejor asesoría a quienes deseen adquirir arte que tenga un valor sostenido hacia el futuro?, explicó Steinmetz, quien tiene diez años dedicados a esta actividad.

A partir de este proceso de profesionalización, es que Costa Rica comienza a perder su carácter localista para dar paso a jóvenes dealers agresivos en el mercado internacional, quienes comenzaron viajando a Uruguay, México, Caracas y Bogotá para negociar arte. Entre ellos se encuentran Steinmetz y Jacobo Karpio; este último tiene su galería cerca de la Asamblea Legislativa en San José.

Al mismo tiempo se da una mayor demanda de un sector profesional y comercial que posee más dinero para invertir en arte. Varios de estos clientes han tenido acceso a una educación de mejor calidad y tienen una actitud diferente frente a las inversiones y valoración de una obra artística. (Véase recuadro: ?¿Cómo son los clientes??).

En Costa Rica existen al menos unas 20 galerías que manejan arte de muy buena calidad y que utilizan Internet para obtener información sobre el mercado artístico.

Por ejemplo, hace unos meses un coleccionista de Guayaquil ?relata Steinmetz? quería comprar una obra de Roberto Mata, ?el más importante artista vivo de Latinoamérica?, lo cual desató una búsqueda detectivesca por parte de los dealers, quienes viajaron por Nueva York, Milán, Londres y París. Así de competitivo es ahora el mercado artístico.

Entre las galerías locales más renombradas se encuentran la Valanti, 11-12, Klaus Steinmetz Arte Contemporáneo, Lázaro, Centro Arte, Andrómeda y Jacobo Karpio.

Un interés, distintos rostros

Los clientes tienen diferentes intereses al comprar arte: adquieren una obra artística por gusto personal para evidenciar una posición socioeconómica o como una forma de inversión financiera.

La persona que se deja llevar solo por el gusto puede cometer grandes equivocaciones porque podría haber dejado de lado los factores de mercado y de valor futuro de la pieza, afirman los especialistas.

Para comprar una buena obra de arte, se deben invertir US$10.000 o más. Por eso lo recomendable es asesorarse con un excelente dealer, con experiencia internacional.

Quienes deseen empezar con una suma que no sea muy elevada pueden adquirir un grabado de pintores consagrados como Francisco Amighetti, Rodolfo Stanley y Lola Fernández, que puede rondar los US$500.

En la comercialización del arte entran a jugar las leyes de la oferta y demanda en el mercado. Este ?ya sea local o extranjero? es el que, por un lado, legitima cierta obra o carrera de un creador y es en el que destacan las bienales, las revistas prestigiosas y los premios.

?También se debe tomar en cuenta, en casos de un nivel superior, la participación en subastas como Sotheby?s y Christie?s, las más famosas casas subastadoras en el mundo?, puntualizó Steinmetz.

Este especialista junto con Mario Matarrita, de la Galería 11-12 y Marta Antillón, de la Galería Valanti, consideran que el más internacional de los artistas del país es Francisco Paco Zúñiga. En la actualidad destaca el escultor Jorge Jiménez Deredia.

En cuanto a las obras de artistas jóvenes, recomiendan aquellos con un buen potencial, pero esto debe ser sopesado por un experto con prestigio y trayectoria.

En la vida de un artista, un 50% representa la calidad de su obra y el resto depende de cómo haya sido manejada por un representante, aseguran.

Compre con fundamento

Según Antillón, Matarrita y Steinmetz, algunos de los criterios que se deben utilizar para adquirir con buen juicio una obra de arte son, entre otros, medir cuándo es el momento para comprar y vender. Las obras artísticas no necesariamente son capitalizables ni valdrán más según pase el tiempo. Eso es relativo.

Si se desea una rentabilidad a largo plazo se debe comprar conservadoramente, como la obra de aquellos artistas que forman parte del patrimonio de un país. Por ejemplo, en el caso costarricense, están Paco Zúñiga, Teodorico Quirós, Manuel de la Cruz González, Felo García, Emilio Span, César Valverde, Max Jiménez y Francisco Amighetti. En los clásicos que están vivos destacan Rodolfo Stanley, Lola Fernández, Rafa Fernández, Emilia Cersósimo, Rolando Cubero, Alberto Ycaza, Jorge Tamayo y Juan Manuel Hernández.

Los especialistas consideran también que entre los jóvenes artistas contemporáneos más prometedores del país están Priscilla Monge, Cecilia Paredes, Diego Linares, Daniel Scheimberg, Federico Herrera y Carmen Borrasé.

Para Antillón, una obra de calidad que se expone en una empresa o vivienda es una carta de presentación y no solo se debe pensar en este tipo de objeto como si se fuera a coleccionar y reservar para una zona privada.

La representante artística considera que la unión hace la fuerza, por lo cual los artistas centroamericanos tendrán más trascendencia si tienen managers que los trabajen juntos.

De ahí que la Valanti pertenece a Causa: Centroamérica Unida por su Arte, una organización de cinco importantes galerías que trabajan aliadas en esta labor.

Recuadro

¿Cómo son los clientes?

El perfil del comprador de arte se ha definido aún más en los últimos años. Estos son algunos de sus rasgos según coinciden galeristas y vendedores:

  • Tiene entre 30 y 50 años.
  • Posee un ingreso económico alto o muy alto.
  • Pertenece a la clase gerencial, ejecutiva o profesional del país. Muy ligado al poder político, económico o con posibilidades de formar opinión pública.
  • Busca más que todo la pintura en tela de artistas latinoamericanos o costarricenses. La escultura y otras artes (incluso las más contemporáneas como las instalaciones) tienen menos demanda.
  • Sus inversiones importantes pueden ir desde US$10.000 por una obra hasta un conjunto de piezas que asciende a los US$200.000.

Fuente: Propietarios de galerías entrevistados por El Financiero.


Servicios

Horario de vuelos internacionales de San José, Costa Rica

Descargue el Informe del año 2003 de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en formato PDF


¿Quiénes Somos? Condiciones de Uso Privacidad Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero
© 2004 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede
ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la
autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero.