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Opinión

Artículos Edición # 642

Proveedores de calidad

Es de conocimiento común que el ahorro local es insuficiente para generar los montos de inversión que se requieren para que el país produzca más y todos vivamos mejor. Por esa razón, la mayoría de los costarricenses hemos entendido desde hace mucho tiempo que la inversión extranjera y la integración con el mundo son indispensables para el bienestar nacional.
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Tareas pendientes

Fernando Zumbado

Es importante destacar el que hayamos roto –como país– la barrera del 20% de la población por debajo de línea de pobreza y que demostráramos que Costa Rica podía tener éxito en ese propósito.
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Centro mundial de innovación

Fabián Segura

El Foro Económico Mundial (FEM) acaba de publicar el Índice de Competitividad Global (ICG), estudio anual que califica a todas las naciones sobre la preparación para competir mundialmente.
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La pobreza se debe erradicar

Silvia Lara

Si aceptamos que la pobreza constituye una violación flagrante del derecho elemental a una vida digna, entonces su erradicación debe constituir el horizonte principal de la política pública y del aporte social del funcionamiento de los mercados.
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Un reto de cobertura, relevancia y calidad en la Educación

El Financiero

La educación es, sin duda, una de las herramientas más poderosas para garantizar un desarrollo humano sostenible.
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Otras voces

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Puntos de Vista

¡Sí es factible la banca móvil!

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ENFOQUES

Octubre rojo

Constantino Urcuyo

Hace 90 años la revolución rusa se constituyó en referente de la política mundial.

La crítica de Marx conmocionó, pero los excesos capitalistas hallaron límites en la democracia electoral y en el Estado de bienestar, y este logró mejoramientos sin violencia.

La desintegración de la Unión Soviética significó el fracaso de varias ideas y prácticas asociadas con ellas. La primera, el sentido de la historia: el inevitable advenimiento de la sociedad comunista. La segunda, la economía planificada centralmente y, luego, el dirigismo de un partido único.

La desaparición de la URSS demostró que la historia no lleva a la sociedad sin clases. La adopción china de una economía socialista de mercado confirmó que el comunismo no llega y que el mercado es eficiente.

El partido único de la URSS produjo terror: el asesinato de millones de campesinos rusos, el Goulag, millones de muertos en la Revolución Cultural, el genocidio en Camboya y la opresión de Europa del Este.

Aparte de sus propios errores, al marxismo se sumó el leninismo, método para destruir el Estado utilizando la violencia. Quienes ven en Lenin al bueno, contraponiéndolo al perverso Stalin, se equivocan, el leninismo fue la cuna cálida del stalinismo.

Los revolucionarios erraron ruidosamente cuando anunciaron el paraíso hermoso. Los sueños de la razón marxista engendraron el leninismo, empleado por su autor para aislar y vencer a sus enemigos, a la vez que forjaba alianzas para alcanzar y mantenerse dictatorialmente en el poder. La dictadura del proletario se transformó en dictadura de una nueva clase.

La historia no ha terminado en el comunismo ni en el capitalismo globalizado. La globalización no logra aplanar el mundo. Por el contrario, el presente nos revela su espesor, dinamismo y multipolaridad.

La historia no debe servir para conformarnos con un destino único y predeterminado, el pasado es maestro que enseña lecciones para no repetir tragedias y horrores, aprendamos que los delirios de la razón siempre procrean monstruos.



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