CLASE EJECUTIVA
Centroamérica en San Sebastián
María Lourdes Cortés
“Ofrezco una lavadora automática al que me diga el título de una película centroamericana”. La audiencia –una sala plena de productores, distribuidores y exhibidores– guardó silencio.
De esa manera presenté el fondo de fomento al audiovisual de Centroamérica y el Caribe, Cinergia, ante el célebre Festival de Cine de San Sebastián, en el 2004.
Esta iniciativa se realiza en conjunto con los Encuentros de Cine de América Latina de Toulouse, Francia, y ahora se extendió al Festival de Guadalajara, México.
Es una vitrina privilegiada en Iberoamérica para potenciar los más prometedores proyectos, lograr que alcancen su etapa de posproducción y puedan concluirse con éxito.
Cuatro años más tarde, los centroamericanos no solo nos hemos abierto un espacio permanente en la edición de Guadalajara sino que, por primera vez, una película nuestra estará presente en la competencia de San Sebastián, uno de los festivales más prestigiosos del mundo.
La películaGasolina , del joven realizador guatemalteco Julio Hernández Cordón, fue seleccionada entre 129 proyectos continentales.
Solo cinco películas tienen ese privilegio y en esta ocasión lo comparte con dos de Argentina, una de Brasil y dos coproducciones de España, Portugal y el Cono Sur.
Hasta el momento,Gasolina solo había recibido ayuda de Cinergia y de Buena Onda América –del productor independiente Donald Ranvaud–, además de la generosidad de numerosos artistas guatemaltecos.
Estos últimos donaron sus obras para que Hernández pudiera disponer de dinero en efectivo.
Al ir a San Sebastián, logramos colarnos entre los pesos pesados del sector audiovisual iberoamericano.
Gasolinaaborda el universo cotidiano de los jóvenes centroamericanos, inmersos en la sociedad urbana del siglo XXI.
Esta es una sociedad que no les permite salirse de la violencia combustible, casi milenaria, del istmo.