Opinión
Artículos Edición # 662
Retos de la bancarización
El grado de uso de los servicios financieros, que se conoce como bancarización, es un indicador más del desarrollo de un país. La bancarización se refleja en mayores niveles de ahorro e inversión que permiten financiar proyectos económicos y sociales, fomenta el desarrollo de nuevas opciones financieras y ayuda a reducir los costos de todos los servicios.
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Hitos de las comunicaciones
Pensiones, tareas pendientes
Otras voces
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Bancarización: No todos los clientes son iguales
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ENFOQUES
No mezclemos cosas distintas
Constantino Urcuyo
Amalgamar es unir o mezclar cosas de naturaleza contraria o distinta.
Esta palabra, aunque relacionada con los procesos de aleación de metales, ha pasado al mundo de la comunicación como un recurso que permite concluir, merced al artificio de poner dos cosas al lado, que su cohabitación es índice de causalidad o igualdad.
En los últimos meses, medios de comunicación variados han amalgamado las noticias de accidentes con las relacionadas con delincuencia, la fusión de cosas distintas se ha logrado en una categoría única: muertes violentas.
Es así como homicidios, ahogamientos y accidentes de tránsito han pasado a ser parte de un mismo fenómeno.
El denominador común es la palabra violencia.
Sin embargo, esta equiparación no distingue entre aquellas muertes que son producto de la naturaleza (una corriente marina, en el caso de los ahogamientos), de aquellas otras que son fruto de la impericia o la negligencia (el caso de muchos accidentes de tránsito) y las que surgen de la voluntad humana (homicidios).
No interesa juzgar en esta columna sobre las intenciones de quienes elaboran esta categoría, pero sí sobre sus consecuencias.
La asimilación de causas distintas contribuye al agrandamiento de la percepción de inseguridad, multiplicando varias veces las dimensiones del problema.
Esta categoría tampoco contribuye a entender el problema de la seguridad, al vincular factores de naturaleza social con casos fortuitos o hechos de la naturaleza.
Esta mezcla de cosas y acontecimientos disímiles no aporta nada a las soluciones, pues a causas diferentes hay que darles tratamientos específicos.
La delincuencia homicida requiere de policía y tribunales.
Para los accidentes, la mayor parte de las veces, basta con una educación preventiva y, frente a la naturaleza, prevención y resignación.