En Portada # 650
Nombres, la próxima contienda ante a la UE
Europa defenderá sus derechos exclusivos; sector productivo nacional está en alerta

Frank Guevara /Para EF
Ponerle nombre a las cosas es un asunto serio, en especial cuando de productos se trata. ¿Qué sería un queso gouda sin esa identificación? ¿O un queso que en lugar de indicar que es “parmesano” diga “queso rallado un poco salado”?
Pero los nombres “parmesano”, “gouda”, “cheddar” o “bologna”, entre otros, son indicaciones geográficas registradas en la Unión Europea. Les da una especie de monopolio legal y le otorga una ventaja competitiva a quien goce el derecho de utilizarla, siempre y cuando sean reconocidas por la contraparte.
Europa peleará por este reconocimiento a partir de la segunda ronda de negociaciones frente a Centroamérica, bajo el marco del acuerdo de asociación.
Las consideran importantísimas y desde ya anunciaron su ofensiva para defenderlas.
La industria alimentaria nacional está en alerta pues saben que si los negociadores aceptan esa propuesta, los que produzcan bienes bajo esos nombres deberán cancelar las marcas, cambiarlas o buscar la manera de subsistir en el mercado con otro nombre. A menos que los europeos acepten el argumento de que, en esos casos, se trata de nombres genéricos que se usan desde hace años, no solo en Costa Rica sino en otros países del mundo.
A juzgar por las declaraciones del jefe de negociación europeo, desde Bruselas, João Aguiar Machado, no está mal que los empresarios preparen su defensa desde ahora.
“Es impensable que se usen los nombres de cosas que ya existen acá (en Europa). Que nos dejen vender los productos con los nombres que vienen de acá. Son nuestros”, enfatizó.
Al preguntarle si el uso de esos nombres durante muchos años los convierte en genéricos, Aguiar se rió y dijo “no lo sé... no lo sé... todavía no estamos ahí”.
El negociador costarricense Fernando Ocampo admitió que se trata de un tema polémico, pero dijo que en Costa Rica existe interés en dos vías.
8
denominaciones de origen inscritas ante el Registro de la Propiedad Industrial.
46
denominaciones de origen en trámite de inscripción, según el reglamento de mayo del 2007.
766
indicaciones geográficas y denominaciones de origen europeas, concentradas en cinco países.
1
indicación geográfica registrada por la UE de un país fuera del bloque: Café de Colombia.
Representa una preocupación para algunos sobre lo que puede venir, como el caso de lácteos, en particular los queseros que usan esas indicaciones geográficas y desconocen cómo se va a manejar el tema en el acuerdo.
Los queseros lo perciben como una amenaza sobre el mercado nacional, pues prevén que los europeos sean tan exigentes como lo fueron frente a los chilenos en el tema de vinos.
El experto en comercio, Víctor Umaña, explicó que el acuerdo entre Chile y la UE tiene un anexo donde se reconoce el derecho de expropiar las marcas que entren en conflicto con las indicaciones geográficas protegidas por alguna de las partes. Chile se vio obligado a reconocer las expresiones tradicionales, así como las prácticas enológicas, que se refieren a la forma en que se produce un vino. Al final, las denominaciones protegidas por la UE consumieron 230 páginas del acuerdo, contra 8 de Chile.
Pero también hay quienes ven como positiva la oportunidad de que Europa reconozca algunas indicaciones en café, el banano o el queso Turrialba en el marco del acuerdo, en lugar del engorroso trámite del que hasta ahora solo los colombianos lograron que la UE reconozca su indicación geográfica “Café de Colombia”.
Ocampo y Susana Vásquez, negociadora de Propiedad Intelectual, advirtieron que la posibilidad de que Europa reconozca las indicaciones ticas dependerá de dos condiciones. Primero, que la regulación nacional se apegue a los acuerdos de la Organización Mundial de Comercio. Segundo, que la indicación esté debidamente reconocida a nivel local.
En Centroamérica, solo Costa Rica tiene aprobado un reglamento específico sobre indicaciones geográficas.
Este suele ser un proceso casi automático, aunque las partes tienen la potestad de negarse a reconocer una indicación cuando consideran que se trata de nombres genéricos, agregó Vásquez.
Ante la falta de una propuesta concreta por parte de Europa, Comex recomienda que los sectores apresuren el trámite para lograr la inscripción. De lo contrario, la aspiración de Corbana de inscribir la denominación de origen “Banano de Costa Rica”, por ejemplo, podría ser solo un sueño.
También queda algo de tiempo para que los productores que se sienten amenazados preparen la defensa de sus intereses.
Será hasta el final del proceso cuando sabremos si los quesos podrán mantener sus nombres, o si deberán ingeniárselas para mantenerse en el mercado.
Todas las denominaciones de origen son una indicación geográfica (IG), pero no a la inversa. También hay diferencia entre IG y marcas.
Indicación geográfica
Es un signo utilizado para productos que tienen un origen geográfico concreto y poseen cualidades o una reputación derivadas del lugar de origen. Son topónimos o palabras asociadas a un lugar. Por ejemplo, bienes agrícolas con cualidades debidas al lugar y sometidos a factores específicos como clima o terreno. Ejemplos: Champagne, Tequila, Roquefort.
Denominación de origen
Es un tipo esencial de indicación geográfica que se aplica a productos con una calidad específica derivada exclusivamente del medio geográfico en el que se elabora.
Marca
Signo que utiliza una empresa para distinguir sus propios bienes y servicios frente a sus competidores. Confiere al titular el derecho de impedir su uso a terceros. En cambio, una IG puede ser usada por todos los productores que fabrican sus bienes en el lugar designado y que comparten las cualidades típicas de su lugar de origen.
Fuente Grupo Aequitas.




















