Opinión
Un tema de nunca acabar
Costa Rica y, principalmente, su aparato político, se caracteriza por arrastrar discusiones durante años sobre temas a los que nunca se les quiere entrar en serio para tomar una decisión.
La lista es interminable: deuda interna, dolarización, venta de activos del Estado, etc.
La semana pasada revivió uno de esos que tenía años en el gaveta: la función de la banca estatal y la posible fusión entre los tres bancos del Estado.
Es un tema que reaparece una vez cada tres o cuatro años y del que se han generado miles de comentarios, artículos de prensa y estudios, pero que nunca ha pasado del campo de la verborrea (deporte nacional número dos después del fútbol).
Y quizá el problema radica en que nadie quiere responder a las preguntas fundamentales para arrancar la discusión: ¿Debería el Estado ser dueño de bancos? Si esto es correcto, ¿a qué deberían dedicarse estos bancos? Y si debe tenerlos para fomentar el desarrollo, ¿debería tener tres haciendo exactamente lo mismo?
El tema se las trae. La reunión entre las directivas y las administraciones de los tres bancos del Estado con el presidente Oscar Arias el pasado 9 de enero generó una gran discusión en los medios de prensa.
De momento, el Gobierno (hábilmente) se encargó de meter en el congelador el tema cuando decidió nombrar una comisión de alto nivel para que estudie los pro y contra de una posible fusión de los tres bancos del Estado.
Digo hábilmente pues estas no son temporadas de alto capital político para el Gobierno y, por lo tanto, no conviene meterse en camisa de once varas.
Pero quedó claro su interés de bajar el tono a la discusión: la comisión no ha sido nombrada y no se sabe cuándo será conformada ni cuando comenzará su labor ni el plazo que tendrá para dar una respuesta.
Recordemos que la última gran reforma legal que se aprobó en el país relacionada con la labor de los bancos estatales fue la de 1995, cuando les quitó el monopolio de las cuentas corrientes.
Todo indica que seguiremos discutiendo este tema otros doce años más. Tratando de evitar eso, esta semana, EF.com pedirá a algunos analistas su punto de vista sobre las ventajas y desventajas de fusionar los bancos del Estado y así alimentar la discusión estos cinco días.
¿Quiere apostar sobre cuánto durará la discusión en el mesa nacional?






