Opinión
Artículos Edición # 671
Decidir, ejecutar y avanzar
Uno de los males que padece el país, y del cual ningún gobierno reciente ha estado exento, es la dificultad para tomar decisiones y la incapacidad para ejecutarlas de manera oportuna. Son múltiples las instancias que nos muestran que nos hemos acostumbrado a llegar tarde a todo o, simplemente, a no llegar sin siquiera avisar que no lo haremos.
Falta liderazgo y seriedad
Despegue del tipo de cambio
Un delicado experimento
Una caja de conversión
Misión de la izquierda democrática
El articulo 671-OTRAS VOCES no tiene webtitulo / titulo
La seguridad de la información en Internet
Consejos para proteger información en bases de datos e Internet
Se necesita algo de paranoia en Internet
ENFOQUES
Reforma tributaria
Dennis Meléndez
En los últimos años , las autoridades fiscales han hecho una buena labor: por primera vez en mucho tiempo las finanzas públicas, repetidamente, han mostrado superávit globales.
En buena medida, eso se explica por las buenas condiciones del ciclo económico, que han causado un importante aumento en los ingresos fiscales. Parece un momento propicio para promover un cambio en los tributos que haga el balance menos susceptible del comportamiento cíclico.
Debería pensarse en hacer depender más el gasto del ingreso, de modo que los efectos sobre las cifras globales se aminoren.
Generalmente, cuando se habla de modificaciones tributarias, existe la tentación de convertir los impuestos en el mecanismo básico para la redistribución del ingreso. En buena teoría, eso es posible, pero en la práctica, las filtraciones del sistema son tan grandes, que generalmente las estructuras impositivas terminan siendo regresivas y, más bien, se vuelven injustas. Aún sin pensar en la evasión ilegal, la mayoría de los impuestos pueden trasladarse de los sujetos gravables a los usuarios directos de los bienes o servicios. Cuanto mayor sea la traslación, menor es el control que se puede tener de sus efectos distributivos. Esta depende de cuánto reaccionen las cantidades adquiridas o vendidas de cada bien específico, ante cambios en su precio.
Lo grave es que esta posibilidad difiere, no solo para cada bien específico, sino para cada persona.
Entonces, la intención de redistribuir ingreso por medios tributarios puede convertirse en un fiasco y, generalmente, lo es.
Por ello, muchos países han encontrado que es más eficiente establecer una estructura tributaria plana (flat tax ), con algunos impuestos específicos, para atender ciertas categorías de gasto, y más bien, utilizar el gasto público como instrumento distributivo, con gastos focalizados y bien controlados. Los resultados, sin ser perfectos, han mostrado ser mucho mejores.