En Portada # 673
La reina de los licores
Ticos prefieren por amplio margen la cerveza, elwhisky y el vino le siguen en el orden de preferencia
En el gusto costarricense por las bebidas alcohólicas reina la cerveza. Otros licores –como el whisky y el vino– figuran como súbditos en esta monarquía.
Estas bebidas son, en ese orden, las preferidas por el consumidor tico, aunque la cerveza aventaja a los demás por amplios porcentajes.
Los resultados provienen de una encuesta elaborada por la escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica para el proyecto informativo Inteligencia Financiera coordinado por el economista Ronulfo Jiménez.
En ese estudio, el 56% de las personas que ingirieron licor en los últimos 30 días manifestaron que preferían la cerveza, un 18% el whisky y un 11% el vino.
Otros destilados, como el ron, el vodka y el guaro, están por abajo en el nivel de preferencia.
Los distribuidores de licores consultados por EF manifestaron que los datos corresponden a las tendencias de los últimos años. También llamaron la atención sobre la posición en la que está el vino, pues es una de las bebidas que más ha crecido en preferencia y consumo y se acerca cada vez más al reinado construido por la cerveza en cerca de dos décadas.
“En el país se rompió el tabú de que tomar cerveza genera mala imagen”, dijo Álvaro Chavarría, gerente de mercadeo de Centenario Internacional S.A. (CISA), productora y distribuidora de licores.
El vino, aunque es tercero en la preferencia, es el licor de más crecimiento en importación y consumo. De 1997 al 2007 el consumo per cápita se duplicó (entre la población mayor de 18 años). Por su parte, la cerveza tuvo un comportamiento comparativamente estable del 2%, según un cálculo elaborado a partir de datos recopilados por EF.
El valor de las importaciones del vino es superior a las del whisky . El año pasado Costa Rica importó $14,1 millones en este producto derivado de las uvas, mientras que en el de malta las compras fueron de $9,2 millones.
Sin embargo, el gusto por las bebidas alcohólicas es de una minoría. El 50% de las personas encuestadas contestó que no ingería alcohol, un 14% dijo que fue hace más de un año que tomó licor y un 11% manifestó que fue hace más de un mes pero menos de un año.
EF consideró los hábitos de consumo de quienes ingirieron por lo menos una vez en los últimos 30 días, los cuales ascienden a un 24%. De acuerdo con la encuesta, el perfil de las personas que ingieren alcohol frecuentemente está compuesto por hombres con un ingreso superior a los ¢750.000 mensuales, con educación universitaria y residentes del Área Metropolitana.
¿Por qué la cerveza?
Aunque la cerveza es la monarca del mercado, hace más de 20 años las condiciones eran diferentes.
Para el director de relaciones corporativas de Florida Ice & Farm (Fifco), Carlos Francisco Echeverría, la cerveza pasó de ocupar un 35% del mercado antes de la década de los años 80 a un 60% actualmente.
Según el ejecutivo, las razones de ese aumento en la predilección de esta bebida son varias. La primera es porque esta empresa hizo una apuesta importante en mercadeo.
Con él coincidió la directora general del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA), Guiselle Amador, quien manifestó que en la década de los 80 fue cuando inició la sustitución de los destilados a la cerveza.
Según Amador, ese cambio también ocurrió en otros países y obedeció a un incremento en las campañas publicitarias de las firmas cerveceras.
La segunda razón es un cambio cultural. Echeverría explicó que ahora existen más personas que toman por entretenimiento o para acompañar comidas y no con el fin de embriagarse.
Otra razón es que la cerveza es una bebida que la industria de licores denomina como “trago largo”, es decir, que su consumo en una mesa puede tomar varios minutos.
Su valor también ayuda a que sea la preferida. La estructura de impuestos a estos productos le favorece porque en el 2000 se estableció que las bebidas con más contenido alcohólico pagaran más. Las cervezas tienen cerca de 5% de alcohol, pero el whisky posee usualmente 40%.
Para Erick Barboza, gerente de mercadeo de la distribuidora Holtermann & Compañía, la cerveza tiene ventajas que otros líquidos nunca poseerán como el precio más bajo por mililitro y la comodidad del producto, pues ya viene lista para ser consumida, mientras que otros necesitan de acompañamientos.
El clima también influye. Según Fifco, en el verano la demanda se incrementa, mientras que en los meses de temperaturas bajas, el consumo decae. Echeverría no aportó datos sobre este comportamiento.
En la casa y con bocas
Con respecto a la frecuencia del consumo las personas dijeron que toman pocas veces a lo largo de un mes.
La mayoría de los consumidores frecuentes (46%) dijo que por lo menos ingería una vez al mes, el segundo grupo más importante es el que toma de dos a tres veces por mes (43%).
El restante 11% dijo que tomaba dos veces o más por semana.
La cantidad que se ingiere en promedio se limita a los cuatro tragos o cervezas.
Un 36% de las personas ingieren de uno a dos tragos o cervezas por ocasión de consumo y un 45% entre tres y cuatro unidades.
El sitio en donde más se consume el licor es en la casa (46%), seguido por los restaurantes y mayoritariamente con la familia.
Barboza detalló que la opción de consumo en la casa es más económica en comparación con un bar o un restaurante.
Agregó que el aspecto de la inseguridad puede incentivar a las personas a permanecer en sus hogares, especialmente cuando asisten a un bar y salen a altas horas de la noche.
Echeverría añadió que la tendencia de los últimos años apunta a que crezcan las ventas del producto que el consumidor adquiere en algún comercio y se lleva para su casa.
El principal acompañamiento de los licores son las denominadas “bocas”, el 53% las consume con este platillo.
Para Álvaro Chavarría, de Centenario, esa tendencia obliga a los propietarios de los restaurantes y los bares a poner atención en la calidad de los productos que ofrecen, dado que parte de la decisión de ir a un lugar u otro está en función del menú que ofrezcan los locales.
La práctica de acompañar los licores con la comida es lo que le ha permitido al vino avanzar en la preferencia y consumo.
Pablo Carnevale, gerente general del Grupo Pampa, dijo que también sucede lo contrario. El interés creciente por el vino incentiva a sus consumidores a buscar nuevas ocasiones de consumo, como hacerlo con la familia y con diferentes comidas.
Aunque el whisky y el vino tienen una participación importante, aún están muy lejos de alcanzar a la cerveza. Las empresas del sector saben que el vino crece y que otros licores pueden vender más, pero saben que el reinado de la cerveza durará por varios años más.
El proyecto de Inteligencia Financiera estudio el consumo de las bebidas alcohólicas.
Encuesta Fue telefónica aleatoria. La muestra fue de 700 personas. El informante fue la que hace el principal aporte económico.
Composición: el 55% de la población es del Área Metropolitana, 56% son hombres y 49% tiene más de 30 años.
Fuente Encuesta EF.






