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Jóvenes buscan casa
Crece el optimismo de las familias para compra de vivienda
No importa si los precios de los materiales de construcción tocan el cielo, o si la tierra apta para urbanizar comienza a escasear, la idea de comprar casa sigue viva en la cabeza del costarricense.
Para ser más exactos, en este momento 16 de cada 100 jefes de hogar acarician la posibilidad de hacerse de una casa propia en el 2008, o si ya la poseen, invertirían en una segunda vivienda.
Este hallazgo surge de la encuesta sobre vivienda contratada por EF a la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica, como parte del proyecto Inteligencia Financiera, coordinado por el economista Ronulfo Jiménez.
Los potenciales compradores son de todo tipo, aunque podría decirse que los candidatos más fuertes son los hombres jóvenes que gozan los primeros años de su vida productiva y que han alcanzado mayor nivel académico.
Hogares de tres o más miembros e ingresos mensuales por encima de los ¢500.000 son otros dos rasgos que refuerzan los cimientos y apuntalan las paredes del deseo de comprar casa.
A la hora de hacer planes para adquirir casa, los costarricenses tienen su modelo preferido.
Preste atención a un empleado bancario, a quien llamaremos Ronald Quirós, quien está a punto de iniciar la construcción de una casa de dos plantas en un terreno ubicado en Grecia, Alajuela.
Aunque tenía el lote desde hace cinco años él se decidió a construir hasta ahora para aprovechar las bajas tasas de interés del mercado y porque prefiere actuar ya, antes de que los materiales suban más de precio.
Así como él, el Índice del Consumidor de EF –otro estudio periódico de este semanario–, confirma que personas como Quirós están más optimistas que hace un año en torno a la compra de casa; y mucho, mucho más, que hace tres.
Buena parte de esta valoración positiva, dicen los jefes de hogar más entusiastas, se debe a la disponibilidad de crédito en los bancos y a las bajas tasas de interés en el crédito hipotecario.
Sin embargo, de acuerdo con dicho índice, queda un grupo de familias (40%) que no se muestra tan sonriente ante la coyuntura pues opinan que los altos precios de los inmuebles y los ingresos insuficientes ahogan el atractivo de comprar vivienda.
Casa a pagos
Los planes de adquirir vivienda, además, despiertan el optimismo de quienes están inmersos en el negocio de la construcción y los bienes raíces.
En el 2007, los permisos de construcción de vivienda aumentaron 18%, de acuerdo con cifras de la Cámara Costarricense de la Construcción; provincias como Alajuela y Cartago estuvieron entre las que más crecieron.
“Pienso que este año (el sector) va a crecer como el año pasado”, dice Marcelo Iglesias, director de Grupo Vila, empresa dedicada a la construcción de casas para la clase media.
El funcionario recalca que en el segmento en el que compite su compañía existe una gran demanda de vivienda, aún insatisfecha, que junto a las menores tasas de interés mejoran la perspectivas de crecimiento.
La encuesta también trae buenas noticias a las entidades que ofrecen financiamiento. Al menos 80 de cada 100 familias que tienen la idea de comprar casa saldrán a la calle en busca de un crédito para pagarla.
¡Alto bancos! Todavía no se repartan nada.
Cuando se le pregunta a esas personas acerca de la institución con la cual pensarían financiar la deuda, 40 de cada 100 menciona el nombre de algún banco público. El resto de los pretendientes están bastante dispersos.
Otros 20 jefes de hogar, por ejemplo, tocarían la puerta de una mutual, o bien, aprovecharían las líneas de crédito que tienen cajas de ahorro como la del Seguro Social, la Universidad de Costa Rica y los educadores de secundaria.
En cambio, los bancos privados aparecen bastante fuera del radar de los hogares. De acuerdo con el estudio, solo dos de cada 100 buscadores de casa los señalan como su primera opción..
La ventaja para las entidades financieras –públicas y privadas– es que hay trabajo allá afuera dado que 30 de cada 100 personas que andan tras una hipoteca todavía no sabe, o por lo menos asegura no saber, con quién la suscribiría.
De esta manera, varias instituciones se preparan para ganar clientes. Es el caso particular de la Caja Costarricense de Seguro Social, que este año apostará por colocar entre ¢12.000 y ¢15.000 millones en nuevos créditos para vivienda.
La cifra representará un récord para la cartera de créditos del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte. “Cuatro veces el monto otorgado en el 2007”, comenta Gustavo Picado, de la Dirección de Pensiones.
Volvamos entonces a Ronald Quirós, quien en estos momentos afina detalles a los planos de su casa, al mismo tiempo que saca las últimas cuentas para decidirse a cuál entidad le pedirá financiamiento.
La opción número uno –afirma– es una caja de ahorro y asegura que el menor costo del crédito será el factor decisivo para escoger. “Aunque me dicen que ellos son más lentos con el desembolso, me iré por la opción más barata”, asegura.
Si se le pregunta por la moneda indica que la deuda la suscribirá en colones, como lo haría el 90% de las personas que andan en busca de casa, según confirma la encuesta de EF.
Ampliar el refugio
Las aspiraciones de los ticos en relación con la vivienda toman caminos que no siempre terminan con la compra de un bien inmueble.
Algunos jefes de familia más bien necesitan hacer mejoras a su casa. Este año en un 18% de los hogares existe deseos de ampliar la vivienda y casi el 32% tiene en los planos alguna reparación importante.
Comprar, ampliar o reparar; cualquiera que sea la decisión que tomen las familias, el efecto se hará sentir en el mercado laboral, donde el sector de la construcción representa más de 150.000 empleos y el 8% de la población ocupada del país.
Esto por supuesto provocó que para iniciar la construcción de su casa Ronald Quirós tuviera que pensar con mayor antelación en la cuadrilla de trabajadores que le ayudará en las obras.
Incluso sabe que después de preparar los planos y conseguir la mano de obra, viene lo más duro: obtener los permisos de construcción. “En el Colegio (de ingenieros) no es tan difícil, pero los trámites de la municipalidad son casi un suplicio”, comenta.
Dentro de las familias, tener la idea de adquirir una vivienda es solo un primer paso. El siguiente y más difícil es concretar el plan, algo que únicamente lograron 12 de cada 100 personas que en el 2007 se plantearon este objetivo.
Las razones por las cuales el jefe de hogar no pasó a los hechos son varias; desde limitaciones en el ingreso, pasando por la obligación de atender otras necesidades, hasta el argumento de que fue “una idea del momento”.
Si las estimaciones del 2007 se repiten, Ronald Quirós será parte del 2% de hogares que terminarán este año con las llaves de una casa nueva en su bolsillo.
Otros:
Interactivo sobre la compra de viviendas en Costa Rica







