Opinión
Compartir Enviar Imprimir Comentar RSS
El Financiero

¿Control previo o posterior?

Bernal Monge

Han regresado las discusiones, de vieja data, de si en el sector público debe aplicarse control previo y control posterior, o solo control posterior.

Considero necesario hacer algunas reflexiones en torno a este tema.

El ejercicio del control público es para que la comunidad social pueda enterarse acerca del grado de cumplimiento de cada una de las funciones de la hacienda pública y determinar responsabilidades y mejoras para los funcionarios y la administración.

Es importante tener presente que si quieren eliminar algunas funciones de control previo, se debe reformar la Constitución Política, pues la aprobación de los presupuestos que realiza la Contraloría General de la República tiene sustento en el artículo 184 de la Carta Magna.

Se debe analizar cuidadosamente la idea de aplicar únicamente el control posterior en el sector público costarricense.

No me parece pertinente excluir ningún tipo de control; más bien se debe encontrar el equilibrio adecuado.

En caso de que se le dé mayor énfasis al control posterior, deberían permanecer algunos elementos propios del control previo en aras de proteger la hacienda pública.

En mi opinión, es fundamental que se aplique un criterio de control integral: previo, concomitante y posterior.

“Se debe analizar cuidadosamente la idea de aplicar solo control posterior en el sector público”.

Consultor externo

Administrador de negocios y contador público

Los distintos tipos de control son complementarios; no son excluyentes entre sí.

Debido a lo anterior, se deben realizar los tres tipos mediante un control integral que considere aspectos como las auditorias financieras y las operativas, y tres variedades de fiscalización: presupuestaria, de aspectos legales y de contratación administrativa.

El control integral sirve como instrumento para analizar el entorno de una institución, su base legal, organización, estructura, políticas, programas, sistemas y controles.

Lo fundamental

Estamos claros en que el fin primordial del control de la hacienda pública no es solo establecer responsabilidades y sancionar por incumplimiento del marco legal.

Lo fundamental es que sirva como instrumento para lograr un accionar más eficiente, eficaz y económico de las entidades del sector público.

Realizar únicamente control de la legalidad sería retroceder en los esfuerzos que la Contraloría General de la República y otros entes han realizado en pro de un control de eficacia que abarque aspectos de eficiencia, eficacia y economicidad.

Es conveniente tener presente lo que indicó el señor Bertil Edlund en el XII Congreso Internacional de Contadores: “Existe un creciente interés en el sector público sobre los conceptos de economía, eficiencia y efectividad.

“Los políticos y los contribuyentes quieren saber si los fondos se están usando de conformidad con las leyes y regulaciones, pero sobre todo quieren saber si se están usando económica y eficientemente, y si los objetivos de los programas se están alcanzando...”.

Bookmark and Share Enviar Imprimir Comentar RSS
INFORMACIÓN RELACIONADA
mediakit
©2009 El Financiero. El contenido de El Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del medio. Escríbanos a editor@elfinancierocr.com