Frenó la colocación en tarjetas
En el último año el endeudamiento con dinero plástico ha caído en un 5% en términos reales
Edición 778La deuda en tarjetas de crédito frenó su ritmo de crecimiento.
En términos reales (sin el efecto de la inflación), hay una reducción del 5% del total de crédito vigente colocado en tarjetas entre junio del 2009 y junio del 2010.
La disminución contrasta con el crecimiento del 27%, también en términos reales, que presentó ese rubro entre junio del 2008 y el mismo mes del 2009.
La baja responde a medidas tomadas por los dos principales emisores de tarjetas (Credomátic, a través del BAC San José, y el Banco Nacional), que dieron como resultado un apretón a la llave del crédito plástico.
Entre las medidas están una mayor cautela en la emisión de estos instrumentos y el cierre de tarjetas a clientes de bajos ingresos.
En la actualidad, el saldo en tarjetas asciende a los ¢432.500 millones, monto solo que creció en ¢3.655 millones en el transcurso de un año, en términos nominales.
Las cifras se obtienen de los datos publicados por la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef) de las entidades supervisadas, pero no contabiliza datos de emisores no supervisados ni comercios.
Emisores colocan menos
Los responsables del freno al crecimiento de la deuda son las entidades que tienen la mayor participación de mercado, a saber, el BAC San José (36%) y el Banco Nacional (13%), pero con un aporte sustancial de Scotiabank (6%).
En conjunto, el total de emisores que redujo el saldo del crédito plástico reportan una baja de ¢15.000 millones (nominal).
BAC San José –que compra la cartera de Credomatic– mostró una disminución en la colocación de casi ¢3.000 millones.
De seguido, el Banco Nacional también bajó el monto en ¢1.100 millones y destaca Scotiabank que, pese a tener una pequeña participación de mercado, fue la entidad que más bajó la cifra (¢9.000 millones).
Por el contrario, hay emisores que apuestan a crecer en el negocio de tarjetas.
De junio del 2009 a junio pasado, el Banco de Costa Rica (BCR) aumentó la colocación en tarjetas en ¢1.600 millones; Citibank, en ¢4.700 millones, y Promerica, subió el monto significativamente en ¢8.500 millones.
En su conjunto, todos los emisores que crecieron colocaron ¢18.700 millones más.
Cierran tarjetas
El freno en el crecimiento real de la deuda coincide con la medida tomada por BAC-Credomatic en mayo pasado, cuando inició el cierre de tarjetas de crédito a cerca de 4.000 de sus clientes.
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Tipos de tarjetas de crédito que circulan en el país, según estudio trimestral realizado por el MEIC.
En ese momento, la firma Credomatic adujo que se trataba de clientes no rentables y no descartó medidas similares en meses consecutivos.
La entidad también había comunicado su intención de reducir su nicho de mercado y dejar de emitir tarjetas para el segmento de la población con ingresos mensuales inferiores a los $500.
Ambas acciones son las que, según Gerardo Corrales, gerente de BAC San José, podrían explicar la disminución registrada.
Por su parte, el Banco Nacional reconoce que esa institución no se ha concentrado en ofrecer tarjetas de crédito y que solo las coloca entre sus clientes actuales “previamente estudiados”.
Lo anterior, “con el fin de mantener índices de calidad de cartera muy sanos”, señaló Jorge Bonilla, director de banca de medios electrónicos del Banco Nacional.
“La entidad está siendo cautelosa y responsable en el tema de valorar la capacidad de pago de los clientes”, agrega Bonilla.
Una declaración que alegra a la Dirección de Apoyo al Consumidor de Ministerio de Economía Industria y Comercio (MEIC), que ha denunciado en reiteradas ocasiones malas prácticas de los emisores de tarjetas.
El nuevo reglamento de tarjetas de crédito y débito emitido por el MEIC –vigente desde marzo del presente año– surge, entre otras causas, con la intención de combatir la agresiva colocación de crédito en tarjetas que mantenían los emisores.
“Se reconocieron estrategias de venta que no discriminaban a los tarjetahabientes según su capacidad de pago, ahora los emisores deben conocer mejor a sus clientes”, señala Cinthya Zapata, titular de la Unidad de Apoyo al Consumidor.
Efecto postcrisis
En la caída de los montos colocados en tarjetas de crédito también pesa un efecto postcrisis, debido a que los tarjetahabientes pueden estar consumiendo menos a crédito con su tarjeta.
El Banco Nacional confirmó que sus clientes están comprando más que el año anterior, pero financiándose menos.
Son los efectos residuales de la crisis que auguran que el consumo en el país, pese a recuperarse en relación con el año anterior, no será el mismo que se registró en el 2007 previo a la crisis.
Ese año el consumo alcanzó un crecimiento del 7,5% respecto al 2006 y para este año el aumento se espera alcance un máximo del 3,8%, según el indicador de EF-Unimer.
Sin embargo, y pese a la reducción en el crédito destinado a tarjetas por parte de las entidades reguladas, el impulso al consumo sigue pujando.
Hay un espacio de crecimiento para el endeudamiento que están aprovechando los comercios que venden a crédito.
“Es un negocio boyante, hoy los vendedores de electrodomésticos, por ejemplo, tienen como su giro comercial normal el financiamiento de sus productos y no la venta de los mismos”, declaró Zapata.










