Gilbert Armijo: ¿Tiene algo en contra del matrimonio gay?
09/12/2010 10:05 AMGilbert Armijo cuenta que en algún momento de su pasado fue ateo. Y de los duros: de esos que atormentan a las abuelas religiosas.
Hoy, en cambio, mientras cita a abogados procesalistas de alto nivel, dispara también frases del evangelista Mateo salidas de la la propia Biblia.
Al fondo de su oficina, donde pareciera que está el baño, cuelga una imagen de Jesucristo que él puede ver desde la silla de su escritorio.
El hombre de pasado ateo y presente católico, rechazó la petición de un ciudadano que luchaba por que se eliminaran obstáculos legales contra el matrimonio gay.
Esta es la cuarta y última de la serie de entrevistas del magistrado con EF.
Usted votó contra una acción legal que quería eliminar la norma que prohíbe matrimonio. Usted dice ser creyente. Eso me da para interpretar, siendo prejuicioso, que sus motivos de fondo para rechazar el matrimonio gay son religiosos. ¿Qué opina del matrimonio homosexual?
Mejor hablemos de esa sentencia en concreto... ahí se tenía que discutir si debía haber referendo o no, pero eso era lo que se discutía en la calle (si se aceptaba o no el matrimonio homosexual).
No, yo me refiero a la acción de inconstitucionalidad contra el Código de Familia, donde se dice que el matrimonio se prohíbe para personas del mismo sexo, usted rechazó el reclamo.
En ese caso, el recurrente (el ciudadano que acude a la Sala Constitucional) dice que hay instrumentos internacionales que permiten el matrimonio homosexual y el Código de Familia lo permite solo entre hombre y mujer. La Constitución lo permite solo entre hombre y mujer. Entonces yo busco dónde está el instrumento de derechos humanos que menciona el recurrente, y el problema es que no lo encuentro. El recurrente no me dice dónde está.
¿En ningún lado lo dice?
¡En ningún lado lo dice! ( ríe ) ¡No hay ninguno! Entonces, como juez, yo pienso: ¿cómo le doy la razón a este señor sobre algo que no existe? Por lo tanto, nosotros decimos que no hay norma para decretar la inconstitucionalidad, pero en el último considerando decimos: 'no obstante, dadas las circunstancias fácticas, los diputados deben buscar una solución'.
¿Como ser humano usted tiene problemas con que los homosexuales se casen como usted está casado?
Ninguno... no, no, no. Ninguno.
¿Aunque eso vaya contra su Iglesia (dice ser creyente y católico que va a misa; al fondo de su despacho cuelga una imagen de Jesucristo)?
( Piensa ) Es que la fe es algo muy personal. Hay tantas fes como opciones hay. Yo creo que mi fe es real y verdadera, pero respeto la de los otros. Yo creo que es mi camino, así como el taoísta cree que es su camino, o el budista, o el protestante. El problema es más jurídico que otra cosa.
¿Y sobre el referendo propuesto para decidir si se acepta o rechaza el matrimonio ?
En ese caso se discute si nosotros podemos enmendarla la plana al Tribunal Supremo de Elecciones o no, y frente a una decisión que toma el Tribunal Supremo de Elecciones, elegir la opción correcta. Y en relación con eso la Constitución y la ley define claramente las competencias. Es más, si vos ves las actas para crear la Sala Constitucional, la principal preocupación de Fernando Volio era que la Sala no pudiera, en ningún motivo, vaciar el contenido esencial de Tribunal Supremo de Elecciones. En ese caso la mayoría toma una decisión diferente y yo digo: no, miren, hay que respetar las competencias del Tribunal Supremo de Elecciones.
Yo he escuchado que en Argentina han salido fallos con el argumento de que la intención del legislador y hasta la del Constituyente es que el matrimonio es para personas de diferente sexo. Si uno fuera homosexual, ¿qué carajos le importa la intención del constituyente hace 50 años si yo me quiero casar hoy? ¿Para usted ese argumento es válido?
Ese es problema de las etiquetas. Una vez que ponés una etiqueta, no importa lo que digás, la etiqueta lo dijo todo. Pero si vos ves la jurispudencia de la Sala vas a ver mucho a favor de los homosexuales.
“Hay una sentencia en la que un muchacho homosexual amigo de una prostituta decide abortar, y él le dice: no aborte, yo me encargo de él. Ella le da el niño, se marcha y años después regresa, presenta un reclamo ante el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y le dan el niño de vuelta. Él viene y pone un amparo acá y nosotros decimos que, de acuerdo con los estudios que hay, él ha criado como una madre a ese hijo, ¿Por qué no lo va a criar? Y declaramos con lugar y ordenamos al PANI entregar de vuelta al niño al hombre. Así como esas historias hay varias.
¿Con eso me quiere decir que ya antes se ha favorecido a los homosexuales?
Claro, muchos de los derechos que tienen es gracias a la Sala IV. Lo que pasa es que nos dicen que hay una norma que tutela al recurrente (en el caso de la acción de inconstitucionalidad contra la norma que limita el matrimonio gay), pero en realidad no existe.
Pero si el derecho es puro lenguaje y juegos de palabras, ¿no se pueden estirar las cosas y decir que donde dice hombre y mujer se entienda ser humano? Eso se ha hecho antes.
El problema es que antes se habla en las normas de "matrimonio", y desde el Pacto de San José en adelante es "hombre y mujer". Entonces vos podés creer algo, pero si la norma dice otra cosa el juez termina haciendo lo que la ley dice, y siempre hay espacios de interpretación. Pero a veces la norma es muy clara. A veces es difícil que te digan: bueno, el árbol de peras da manzanas y viceversa. La Sala ha sido sensible en esos temas, pero a veces somos de corta memoria.




