Estilos de Vida
El Financiero
Mauricio Orias PARA EF

Carlos Gutiérrez

Nueva York apadrina cine latino

Con Cinema Tropical, el celuloide latinoamericano encontró un espacio en las calles neoyorquinas

Latinomérica busca con ahínco abrirse espacio en el mapa internacional y dejar un legado. El campo cinematográfico no es la excepción, y qué mejor que la capital del arte para exponer las propuestas latinas.

La idea persiguió al crítico de cine Carlos Gutiérrez hasta que la hizo realidad en las calles de la Gran Manzana con la creación de Cinema Tropical, organización sin fines de lucro dedicada a la distribución, promoción y programación de cine latinoamericano en los Estados Unidos.

¿Cómo surge esta idea de apoyar el cine latino?

A finales de los noventas, no había prácticamente plataforma alguna totalmente dedicada a la promoción y exhibición del cine latinoamericano en Nueva York. Monika Wagenberg y yo nos conocimos en Nueva York, cuando realizábamos estudios de posgrado de teoría y crítica de cine y desde entonces planteamos el deseo y la intención de crear algún tipo de organización dedicada a promover cine latinoamericano. A principios del 2001, Cinema Tropical empezó como un tipo de cineclub para mostrar películas cada semana en un pequeño cine de Manhattan. Uno de los primeros eventos que realizamos fue una función de preestreno de la película mexicana Amores Perros y contamos con la presencia de Alejandro González Iñárritu y Gael García Bernal. Esa película fue la que abrió el interés en los Estados Unidos al cine latinoamericano.

¿Cuál fue el principal reto al crear Cinema Tropical?

Llenar el vacío que existía. En aquellos años (y no fue hace mucho), solo un puñado de cineastas latinoamericanos tenía acceso a festivales internacionales, por lo que viendo en retrospectiva, en la última década es impresionante cómo el cine latinoamericano ha conquistado muchos espacios a nivel internacional.

¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentran las propuestas en el mercado?

Es un momento muy peculiar. Por un lado, hay una impresionante producción cinematográfica latina y un público ávido de ver cosas diferentes. El problema es que la estructura de distribución y exhibición de cine está pasando por una gran transición y se están desmantelando los andamiajes tradicionales. En ese sentido, la distribución y exhibición de cine está en un proceso de reinvención. En Cinema Tropical, hemos estado experimentando en crear nuevos y mejores canales de difusión.

¿Considera que Nueva York se ha convertido en la capital de cine latinoamericano?

Sí, es curioso cómo en tan solo una década Nueva York se ha consolidado como una de las grandes capitales del cine latinoamericano con la oferta de exhibición en salas y festivales, sin embargo, es triste constatar que hay muchas películas que tienen más visibilidad en Nueva York que en Latinoamérica.

¿Cómo caracteriza el mercado de cine latinoamericano?

Es un tema muy largo a desarrollar. La versión corta es que aún falta muchísimo por consolidar en la parte de distribución y exhibición, a nivel regional y a nivel internacional.

¿Cuál es el estatus del cine en Latinoamérica?

El cine latinoamericano está pasando por un momento EXCEPCIONAL (así con mayúsculas). Me atrevo a decir que estamos ante uno de los grandes movimientos artísticos de la región en décadas y en vanguardia mundial cinematográfica. Desde hace más de una década –quizás los argentinos fueron los pioneros de esta excepcional racha– Latinoamérica ha visto surgir una impresionante generación de cineastas que han cambiado radicalmente la representación de la región en la pantalla grande. La lista de cineastas es grande y se ha ido alimentando de varios países, incluida Centroamérica.

¿Los principales logros?

Crear un sistema de producción cinematográfica sano. Tenemos jóvenes directores que han podido consolidar una importante carrera cinematográfica en muy poco tiempo. Es decir, tenemos cineastas de menos de 40 años que ya tienen a su haber tres, cuatro y hasta ¡cinco largometrajes! Eso no había sucedido en Latinoamérica en muchísimo tiempo. Se ha hecho con base en un sistema híbrido de producción, es decir a fondos de producción locales (como Cinergia en Centroamérica) e internacionales, apoyos estatales y corportativos y demás, y a la vez manteniendo el proceso creativo y artístico íntegro.

¿Y los errores?

No los calificaría de errores como tal, pero aún faltan consolidar varios elementos contextuales para apoyar todo el ciclo cinematográfico. Se requiere de una nueva generación de críticos cinematográficos que puedan acompañar y contextualizar la producción de la región, así como curadores que puedan organizar ciclos y series para poner a las películas en diálogo las unas con otras. Se requiere crear un circuito alternativo de exhibición y de cineclubes que den cabida a todas las películas que las salas cinematográficas no están aceptando. Se requieren mayores canales de promoción para estas películas. Un gran problema al que me enfrento es la falta de conocimiento sobre estas películas y estos directores. Muchas veces la gente no ve estas películas porque no sabe que existen.

¿Cree que el cine latino está en una etapa de renacimiento?

Sí lo creo firmemente. La región lleva ya más de diez años con una producción constante y de gran valor artístico. Otro valor importante y fundamental es la diversidad, es decir tenemos todo tipo de producciones cinematográficas en la región.

¿Y el cine costarricense?

He tenido oportunidad de ver algunos largometrajes costarricenses recientes y es impresionante como Costa Rica se ha puesto tan rápido al corriente con el resto de la región. Directores como Paz Fábrega, quien ganó el primer premio en el Festival de Rotterdam, le están abriendo las puertas a jóvenes cineastas del país y viendo el trabajo de realizadores como Hernán Jiménez, Hilda Hidalgo y Ernesto Villalobos, yo creo que será muy rápido que Costa Rica consolide una generación sólida de cineastas.

INFORMACIÓN RELACIONADA
Publicidad
Publicidad
mediakit
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
©2009 El Financiero. El contenido de El Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito del medio. Escríbanos a editor@elfinancierocr.com