Economía y Política

Poca corriente en recarga a ley de energía

Vigencia de Comisión Eléctrica en duda

La comisión legislativa encargada de estudiar y dictaminar los proyectos de ley para modificar el mercado eléctrico suma ocho meses de estar en coma.

La vigencia del foro se venció por segunda vez en octubre del año pasado, y pese a que se presentó una moción ante el Plenario para solicitar una prórroga, esta no se ha conocido todavía. La comisión sigue sin generar nada.

No obstante, el legislador liberacionista y presidente de la comisión, Alfonso Pérez, ha convocado a los integrantes a reuniones durante las últimas dos semanas, esperando que el nuevo directorio legislativo haga lo que durante meses se negó a hacer Juan Carlos Mendoza, expresidente del Congreso.

“Nunca presentó la moción a votación. El último día de su gestión toma de la decisión de enviar los expedientes a la Comisión de Ambiente. Es decir, decide matar la comisión”, acusó Pérez.

Mendoza había aclarado que, a su juicio, había expirado el plazo para conocer la moción de prórroga y que, por ende, quedaba sepultada la vigencia de la Comisión eléctrica.

Las convocatorias de Pérez no se han concretado en que se registre actividad en el foro. La primera fue descartada por problemas de forma y, la semana pasada, los representantes del Partido Acción Ciudadana (PAC) cuestionaron la validez de la reunión.

Recargar las baterías

El estira y encoje en Cuesta de Moras se reactiva cuando el gobierno de la presidenta Laura Chinchilla vuelve la atención al debate eléctrico, antes eclipsado por el trámite de la fracasada reforma fiscal.

“El proyecto de Contingencia Eléctrica continúa entre las prioridades”, especificó Carlos Ricardo Benavides, ministro de la Presidencia.

El proyecto tiene un año y mes de haber arribado a la Asamblea Legislativa con buenos pronósticos, que rápidamente pasaron de cielos despejados a tormentas eléctricas constantes.

Sin embargo, la promesa de Chinchilla de darle nuevamente prioridad al tema ha despertado las expectativas del sector productivo, que presiona con fuerza por acrecentar la participación de la empresa privada en la generación de energía.

“Entre enero y mayo de este año el país ha destinado más de ¢33.000 millones para hacer frente al consumo mediante la generación térmica, según datos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), con lo cual estaremos pagando tarifas desproporcionadas; un golpe definitivo a la competitividad de los sectores productivos y al bolsillo de los costarricenses”, aseguró Manuel H. Rodríguez, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep).

Nueva urgencia

El sentido de urgencia la comparten en la Cámara de Industrias de Costa Rica (CICR) y en la Asociación Costarricense de Productores de Energía (Acope).

“El sistema es muy susceptible a aumentos en la demanda y los grandes proyectos hidroeléctricos avanzan muy lento”, aseguró Carlos Montenegro, vicepresidente ejecutivo de la CICR.

Diquis, la más grande apuesta en generación del ICE, debería comenzar a generar 660 megavatios en el 2018, pero las obras están paralizadas por disputas legales con comunidades indígenas.

“El Presidente Ejecutivo del ICE indicó que el país volvió a alcanzar los ritmos de demanda previos a la crisis económica internacional. Debemos contar con las herramientas legislativas para enfrentar ese crecimiento”, dijo Mario Alvarado, de Acope.

Cortocircuitos recurrentes

El renovado interés del Ejecutivo conjugado con la presión del sector productivo podrían quedarse cortos para impulsar el trámite del proyecto.

Las posiciones en torno al texto de 17 artículos son distantes.

La introducción de la figura del gran consumidor, que permitiría a empresas con altos niveles de consumo eléctrico buscar entre los proveedores existentes aquel que le ofrezca mejores condiciones, causa cortocircuito en las negociaciones.

Solo Intel, Holcim y Cemex superan el consumo de 10 megawatts que define a estos consumidores. El proyecto del Ejecutivo baja el piso a 1 megawatt.

El ICE tendría al menos 50 clientes que superan esta cifra; mientras que entre cooperativas y empresas de servicios municipales acumularían otros 25 clientes con esta demanda.

“Los grupos están atrincherados en sus posiciones. Esta no es una discusión entre buenos y malos, es cuestión de parámetros”, comentó Pérez.

Con posiciones tan disímiles, se requerirá más que interés de Zapote para recargar el trámite de “Contingencia eléctrica” y sacarl de su letargo.

En breve

“Contingencia Eléctrica” fue presentada en mayo de 2011 .

Gran consumidor es aquel cuya demanda máxima superior es de 1MW. Podrá firmar contratos directos con generadores públicos o privados.

Cualquier persona puede desarrollar proyectos de generación de pequeña escala e interconectarse, a bajo voltaje (110 o 220 voltios), con la red de distribución, sin que se requiera para ello contar con una concesión de servicio público para generación.

La Compañía Nacional de Fuerza y Luz está facultada para generar, instalar y operar redes, adquirir y comercializar productos y servicios de electricidad.

Cualquier persona puede realizar proyectos de generación en las áreas de servicio de las distribuidoras e interconectarse a sus redes.

Fuente Asamblea Legislativa.

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