Desde este lunes y hasta el 6 de julio el Tribunal Contencioso Administrativo escuchará los argumentos y pruebas de los representantes de la Cámara Nacional de Bananeros (Canaba) y del sindicato de trabajadores de Japdeva, en contra del proceso de concesión de la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM).
Las demandas presentadas por estas organizaciones podrían determinar el futuro de un proyecto que ya fue adjudicado a la empresa holandesa APM Terminals , y que incluso ya recibió el correspondiente banderazo de salida.
“ La sentencia en primera instancia debería de estar lista a lo sumo 15 días posteriores al cierre y conclusiones de las partes . Hay que tomar en cuenta que existe una semana de receso judicial, que es la del 9 al 13 de Julio por vacaciones de los empleados”, comentó Randall Quirós, representante de la Cámara Nacional de Bananeros (Canaba).
Esto significa que la decisión del Tribunal podría conocerse hasta la última semana de julio . Esta sentencia de no es necesariamente la última palabra, pues existe todavía la posibilidad de que las partes presenten un recurso de casación.
Los argumentos
Las demandas presentadas por Canaba y el sindicato de trabajadores de Japdeva (Sintrajap) comparten el grueso de los argumentos en contra del proceso de concesión de la TCM, proyecto que representa una inversión de $1.000 millones.
Uno de los principales es la supuesta creación de un monopolio privado debido a la especialización de la TCM en la carga y descarga de contenedores.
“El contrato le entrega toda la carga de barcos especializados en contenedores a APM y eso crea un monopolio en perjuicio de una institución pública”, dijo Liroy Pérez, secretario de prensa del Sindicato de Japdeva.
El Gobierno ha defendido que la cláusula 9 del contrato de concesión le da a la TCM la exclusividad para atender a los “fully-cellular container ships”, es decir barcos con celdas para cargar contenedores específicamente.
Pero que los muelles de la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo de la Vertiente Atlántica podrán seguir cargando y descargando contenedores que vengan en barcos de carga mixta.
“La concesión de la nueva Terminal de Contenedores de Moín (TCM) no puede ser categorizada como un monopolio privado ya que entre varios motivos, un proceso público y abierto de licitación fue seguido rigurosamente de conformidad con el marco legal aplicable en el país. Adicionalmente, las tarifas fueron y serán reguladas por la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos”, aseveró Rogelio Douglas, gerente de APM Terminals Moín en un comunicado de prensa.
La supuesta ausencia de estudios ambientales e irregularidades con los plazos del proceso de presentación del cartel y adjudicación están también entre las objeciones de Canaba y Sintrajap.
Proyecto de peso
Las demandas no impidieron que el Gobierno adjudicara el cartel firmado con APM Terminals y que se diera el banderazo de salida .
Actualmente la empresa cumple un periodo de 18 meses previos al inicio de obra s, durante el cual debe realizar los estudios ambientales y demás, necesarios para la fase de construcción.
La TCM, que es el proyecto de concesión más grande en la historia del país, tendrá seis puestos de atraque, 13 grúas pórticas , capacidad para atender barcos con 12.000 contenedores cada uno y un patio para almacenar 29.000 contenedores.




