Tecnología
El sol toca su superficie y la luz ultravioleta activa las moléculas de dióxido de titanio , generando una reacción con la cual se destruyen las bacterias, algas y hongos que le puedan haber crecido encima.
Creado por el Instituto Fraunhofer , el material fue pensado para combinarse con el plástico con el que se construyen elementos que suelen estar en la intemperie, como sillas o mesas para el patio.
Ahora, los científicos están intentando desarrollar una capa de esas moléculas que pueda aplicarse a otras superficies, como ventanas, paredes o, incluso, a los cristales que constituyen las pantallas de smartphones y tabletas.




