Mayoría de economistas cree que política monetaria debe aflojarse
72% a favor de bajar el encaje
Edición 714La respuesta fue apabullante: Siete de cada diez economistas cree que el Banco Central debería bajar el encaje mínimo legal y casi cinco de cada diez piensa que debe bajar las tasas de interés.
En otras palabras, la autoridad monetaria debe relajar su política monetaria para ayudar a reactivar la economía.
Ese fue uno de los principales resultados de la reciente encuesta a economistas realizada por EF como parte de su proyecto Inteligencia Financiera.
El sondeo reveló que los analistas esperan una caída de la producción del -0,4%, además de una inflación muy similar a la esperada por el Banco Central y una tasas de interés estables.
Sin embargo, al consultar a los 32 entrevistados cuáles políticas deben aplicarse para paliar la crisis hay acuerdo en que es favorable aumentar el endeudamiento externo y el gasto público.
Empero, contrario a lo que ha dicho el Banco Central, consideran que es fundamental que haya una política monetaria más expansiva. Eso significa que la entidad permita una mayor circulación de colones en la economía para que los agentes económicos puedan solicitar crédito, invertir y gastar más.
El presidente ejecutivo del Banco Central, Francisco de Paula Gutiérrez, ha insistido en los últimos meses en que no hay espacios de acción en la política monetaria para reactivar la producción.
Abrir la llave
La encuesta revela que un 72% de los economistas cree que los encajes deben bajar mientras que un 25% piensan que se deben mantener y solo 3% consideran que deberían subir.
El encaje mínimo legal es un porcentaje de las captaciones que las entidades financieras deben mantener en las cuentas del Banco Central. Es decir, son recursos que no pueden prestar y que les restan liquidez.
68%
Economistas que consideran conveniente que el colón se devalúe este año.
66%
Economistas a favor de mantener el sistema de bandas para evitar incertidumbre.
Actualmente, el encaje está en un 15%. Algunos economistas como Thelmo Vargas han propuesto bajarlo al 5% en cuestión de un año.
No obstante, el Banco Central ha respondido que en este momento en el mercado no hay un problema de iliquidez sino de poca demanda de crédito. Se basa en parte en que los bancos actualmente mantienen más recursos en sus cuentas de lo que les exige el Central.
Los banqueros y los empresarios, por su parte, insisten en que bajar el encaje ayudaría a reducir las tasas de interés y eso fomentaría la demanda de crédito, elemento importante para la reactivación.
En cuanto a las tasas, la encuesta revela que un 47% cree que hay disminuirlas, mientras que un 31% apoya mantenerlas como están y un 22% piensa que hay que subirlas.
Sin embargo, el Banco Central ha estado subiendo las tasas de interés de sus instrumentos desde la segunda mitad del año pasado con la clara intención de contraer la liquidez y ayudar a controlar la inflación y el déficit de la cuenta corriente (entrada y salida de divisas).
La preocupación del Central es que si baja las tasas se fomentará el consumo y eso podría impulsar nuevamente las importaciones con lo cual el déficit en cuestión aumentaría más. El año pasado cerró en un 9% del PIB y el Central quiere bajarlo al 5,7% este año.
No obstante, una mayoría de economistas piensa que este año el Central no debería preocuparse por controlar la inflación dado que los precios ya están bajando gracias a la caída en el costo internacional de las materias primas, especialmente el petróleo, y la contracción de la demanda interna.
En la encuesta, los economistas estiman que la inflación llegará al 8,9% casi lo mismo que pronosticó el Central.
En cuanto a la brecha externa, los analistas aseguran que el incremento en la devaluación permitirá cerrar esa brecha, pues hará más caras las importaciones e incrementará el valor de las exportaciones.
Nótese que la encuesta proyecta una devaluación del 9,6%. En otras palabras, se favorece que sea el tipo de cambio el mecanismo para cerrar ese déficit externo y no las tasas de interés.
Una política monetaria expansiva debería llevar a un incremento del crédito por encima de la inflación este año. Al menos así lo considera casi seis de cada diez entrevistados.
De momento, el crédito tuvo un crecimiento nulo en los primeros tres meses del año.





