Economía y Política
El Financiero
A la fecha, 10 partidos nuevos tramitan su inscripción. Si todos cumplieran con los requisitos, el número de divisas en la escala nacional pasaría de 9 a 15, cifra más elevada que en los tres últimos comicios presidenciales.
archivo gn Para EF

Rompecabezas se fragmenta más

Más partidos políticos participarán en el 2014, gracias a normas flexibles y desencanto ciudadano

Los legisladores y la Sala Constitucional abrieron el portillo para que la cantidad de partidos políticos aumente. Y aumentará.

Tal vez sin conocerlo, los poderes Legislativo y Judicial, al eliminar obstáculos de entrada, propiciaron un incremento en la oferta política que no se equipara con la escasa demanda popular. Un entusiamo disminuido hacia los políticos empeora el desbalance.

A ese rompecabezas se le sumarían diez partidos que tramitan su inscripción, piezas que complicarán más el ya enredado acertijo del poder, rico en atomización y pobre en liderazgos.

Menos reglas

De esas noveles divisas, seis son a escala nacional: De los Trabajadores, Patria Nueva, Por la Libertad, Renacer Nacional, SOS y Vanguardia Popular. Otras cuatro buscan campo a nivel provincial: Nuevo Partido Socialista, Revolucionario de las y los Trabajadores, Solidario, y Verde. En principio eran once las fuerzas solicitantes pero una desistió.

Empero, sobra tiempo y otros podrían sumarse. El proceso de inscripción se cerrará el 1° de febrero del 2013.

Ese auge y la previsión al alza que hace el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) se explican en la reducción de requisitos.

Hacia el 2014, realizar 463 asambleas distritales ya no será obstáculo para crear o renovar un partido, pues fueron eliminadas en el nuevo Código Electoral.

Tampoco lo será la cantidad mínima de adhesiones para inscribir un partido cantonal, norma que borró la Sala Constitucional, facilitando que nuevas banderas ondeen en el horizonte electoral.

Diversidad política

Al mes en curso, el TSE tiene en sus registros una oferta de nueve partidos nacionales, seis provinciales y veintiséis cantonales, para un total de 41 divisas

En restrospectiva, cincuenta y dos partidos participaron en las elecciones presidenciales del 2010, en las del 2006 fueron cincuenta y en las del 2002 treinta y seis, más una coalición.

Las cifras dibujan una flecha que sube, sin que todavía se vislumbre cuándo caerá.

Durante los comicios presidenciales del 2014 la cantidad de partidos será menor, pues las elecciones municipales se volverán a realizar hasta el 2016.

No obstante, ese tiempo de sobra que tendrán las fuerzas cantonales para preparar una nueva campaña hace al TSE proyectar un crecimiento exponencial en el número de candidaturas.

Reto que preocupa

Lejos de poner un límite al número de partidos, la institución cree que se debe motivar el nacimiento de nuevas expresiones políticas.

Héctor Fernández, director del Registro Electoral, sin embargo, advierte sobre las consecuencias que puede traer para el organismo electoral un incremento en la cantidad de partidos .

“Tendremos que destinar más personal para atender la inscripción de candidaturas y de más fiscales, especialmente en las elecciones municipales del 2016, donde la cantidad de partidos será mucho mayor por la flexibilización de los requisitos”, explicó.

Otro factor que ejerce presión sobre el TSE es la resolución de los magistrados constitucionalistas de eliminar la desinscripción automática de un partido cuando este no participe en unos comicios.

“Nos obligan a conservar un registro perenne. Ya estamos pensando en la digitalización para que toda la información esté a mano del TSE”, detalló.

Más partidos, menos electores

Hurgando más, los politólogos encuentran en el malestar colectivo de los votantes otra respuesta al crecimiento de la oferta partidista: a mayor desesperanza popular, mayor es la cantidad de fuerzas en competencia por atraer electores.

Entonces ¿Por qué menos votantes acuden a las urnas, pese a tener mayores opciones para elegir?

El politólogo Francisco Barahona brinda una luz a la interrogante. “La gente se cansa de no ganar y de ver que, pese a su voto, siempre triunfan los mismos. Eso alimenta al abstencionismo rebelde que representa entre un 10 y un 15% del total, haciéndole el juego a Liberación Nacional (PLN), divisa con mayor control sobre el electorado”, sostuvo.

“Los más castigados con el abstencionismo, sin duda, son los partidos pequeños, o que apenas abren sus ojos a la vida política”, agregó Barahona.

La falta de liderazgo en esas fuerzas emergentes y su carencia de anzuelos efectivos, son otras de las causas por las que la demanda electoral no crece.

“No se trata solo de estar ahí, de fundar un partido impulsados por la desesperanza de ver que las cosas no se resuelven. Se trata de tener liderazgo suficiente para que esa acción política tenga éxito a nivel electoral”, recalcó Barahona.

Atomización crecerá

Si el TSE autoriza la inscripción de todas las divisas que así lo han solicitado hasta ahora, la cantidad de partidos provinciales subiría de seis a diez.

Y si ese aval también se da a los nuevos partidos en el ámbito nacional, la cantidad de esas fuerzas subirá de nueve a quince, con la consecuencia de un aumento en el número de partidos que lucharán por tener representación en la próxima Asamblea Legislativa.

Así, el rompecabezas político, lejos de resolverse, amenaza con fraccionar más el mapa del poder en Costa Rica

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