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El Centro de Alta Tecnología en Energía, Aeronáutica y Aeroespacial tendrá espacios multiusos, un hangar con partes de aviones y se construirá bajo criterios de infraestructura sostenible. Este es un esbozo preliminar del diseño.
INa Para EF

INA forma supertécnicos

Se inició capacitación de profesionales vinculados a la industria de alta tecnología

Técnicos que construyen, instalan y dan mantenimiento a sistemas de energía solar y eólica.

Son supertécnicos: gente que hace tornillos especiales y componentes de turbinas de aviones comerciales. Soldadores de equipos de alta tecnología. Costureras que manipulan telas metálicas supersofisticadas y fabrican los cobertores que protegen satélites del calor y frío del espacio.

Se equivoca si piensa que es un perfil de técnicos que solo se forma en aulas de Estados Unidos o mercados desarrollados.

El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) ya dio los primeros pasos para la formación de los supertécnicos, es decir, individuos con capacidades para trabajar en firmas de alta tecnología y cuya paga es alta.

Se trata de el Centro de Alta Tecnología en Energía, Aeronáutica y Aeroespacial (Cateaa) que –se espera– abrirá sus puertas en Liberia, Guanacaste, antes que finalice el 2013.

No obstante, el INA ya empezó la formación de este recurso humano en el área de energías renovables, de la mano de uno de los socios estratégicos: la Universidad Earth.

A la fecha, unas 300 personas han recibido cursos en energía fotovoltaica, microeléctrica (pequeñas plantas de dos a 10 kW) y biomasa. A la lista se sumará, en corto plazo, las redes inteligentes, sistemas de monitoreo que usan la 3G y la red eléctrica para generar información en tiempo real sobre el consumo y producción de energía.

“Se ha adelantado algo del programa. La formación se completará cuando el centro esté formalmente funcionando”, explicó Carlos Murillo, director de la Universidad Earth La Flor.

La creación de Cateaa también cuenta con el apoyo de la Estrategia de Siglo XXI y la compañía Ad Astra Rocket, del astronauta Franklin Chang.

A paso rápido

Las áreas de energías limpias, aeronáutica y aeroespacial son hoy parte de la estrategia de atracción de inversiones extranjera directa del país.

Industrias que necesitarán, en los próximos dos años, alrededor de unos 200 técnicos especializados, según estimaciones de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).

“Es como cuestionarse qué es primero, el huevo o la gallina. Es importante que se dé esta formación en estos campos. Con ello, se logra una ventaja competitiva que ayuda en la estrategia de convencer a las empresas (de invertir en el país) ”, señaló Vanessa Gibson, directora de postestablecimiento de Cinde.

Por ejemplo, una empresa como Ad Astra Rocket , que trabaja en la construcción del motor de plasma para viajes al espacio, debe formar sus propios técnicos o recurrir a mano de obra extranjera. Una vacío de mercado que el INA no quiere dejar pasar más y que buscará aprovechar.

Según comentó Olman Segura, presidente ejecutivo del INA, ya se tiene los programas de estudio, la propuesta técnica y una versión preliminar de diseño del centro.

“Son 4.000 metros cuadrados, en una primera etapa, donde se construirá un hangar, dos áreas de talleres y aulas alrededor”, explicó Segura, quien añadió que el diseño preliminar está listo y esperan sacar a licitación planos del diseño en este mes.

2.500

millones de colones se invertirán en construir la primera fase del Centro de Alta Tecnología en Energía, Aeronáutica y Aeroespacial.

200

técnicos nacionales requerirá las industria de energías limpias, aeronáutica y aeroespacial al 2014.

3

años que le tomará a una persona capacitarse en áreas vinculadas con la alta tecnología.

El funcionario añadió que la construcción de las instalaciones tardaría unos ocho meses. La meta es iniciar operaciones antes de finalizar el próximo año.

El proyecto vinculará los núcleos de tecnologías eléctricas, mecánica de vehículos, metalmecánica y comercio y servicios.

En la actualidad, se está en proceso de firma de acuerdos para capacitar a 14 de los 28 profesores que se necesitarán para impartir las clases.

Ellos se capacitarán en el Southwest Research Institute, en Texas, y Tallahassee Advanced Manufacturing Training Center, en Florida, ambos en EE. UU. Especialistas de estos centros vendrán al país a dar clases.

“También estamos promoviendo acuerdos con el Instituto Tecnológico de Costa Rica y la misma Earth”, explicó el presidente de ejecutivo del INA.

Estos técnicos especializados requerirán unos tres años de capacitación y combinarán la formación científica con el modelo “aprender haciendo”.

La primera etapa de construcción del edificio implicará una inversión de ¢2.500 millones. Adicionalmente, el INA destinará ¢1.000 en la compra de equipo especializado. “Hemos separado del presupuesto estos recursos, porque consideramos que es una prioridad. Esto no termina con la construcción. Estamos entrando en áreas de crecimiento futuro importante para el país, según los estudios de prospección de mercado”, señaló Segura.

“En este momento, hay unas 100 empresas que están construyendo partes para la industria aeronáutica y aeroespacial en el país. Un 60% de ellas ya tienen asistencia del INA”, añadió.

Una ventana de oportunidad

Para Franklin Chang, el proyecto abre una oportunidad al país para crear uncluster de alta tecnología en la zona de Liberia, que aproveche la capacidad del recurso humano tico y condiciones como la cercanía del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber.

“En Costa Rica, se dio un gran avance cuando entró la industria microelectrónica con Intel. Ahora, lo que queremos es dar un paso más allá y entrar en la producción del conocimiento. Eso requiere técnicos muy especializados”, destacó el astronauta.

Por ejemplo, profesionales que trabajen con cerámicas casi tan duras como el diamante.

“Esas personas son poquitas y difíciles de encontrar. Por ejemplo, en la sede de Ad Astra Rocket en Houston, Texas, tenemos un supertécnico en esta área que si se nos va, estamos fregados”, contó Chang.

“Al generar esta oferta nos posicionaríamos como un magneto para atraer firmas de investigación y desarrollo, y no tanto de manufactura”, añadió.

Estas compañías necesitan personas que capturen los conceptos o teorías que están en la mente de científicos e ingenieros, quienes necesitan construir aparato (prototipos) innovadores de una manera rápida.

La lista de especialidades técnica en apogeo está vinculada con la nanotecnología, la superconductividad, las cerámicas y materiales avanzados, la biotecnología y el plasma.

El plan del INA es añadir especialidades conforme el mercado lo demande. En la actualidad, la institución capacita 31.000 personas al año, de las cuales 9.832 son técnicos especializados.

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